Junto a la Puerta de Murillo del Museo del Prado se encuentra Murillo Café. Su nombre rinde tributo a uno de los pintores más conocidos de España, Bartolomé Esteban Murillo, y a los iconos de la cocina española.
Murillo Café se ha sabido renovar distinguiéndose por su diseño chic, bohemio y actual, habiendo rescatado los mejores elementos de este antiguo Café que opera en el local desde 1927.
De su carta destaca la comida bistró mediterránea desde el desayuno hasta la cena (está abierto todo el día de Martes a Sábados y Domingo hasta las 18hs). Abierto por Eliza Arcaya y Johanna Müller-Klingspor, Murillo Café ofrece un menú de tapas tradicionales y platos ligeros preparados al grill.
Cuentan con una buena selección de vinos españoles, una barra de productos ibéricos de primera calidad, riquísimas ensaladas y pizzas (deliciosas!), panes y exquisitos pasteles de su panadería propia. Nos atendieron fenomenal, sabiéndonos explicar cada plato de la carta con muchísimo cariño. La música es animada y es un sitio que contagia alegría.
También tiene una pequeña terraza ideal para disfrutar de una copa de rosé con amigos en las tardes de primavera o un café un domingo después de dar un paseo por el Retiro.
Nos encantó!



